Cuando iniciamos un viaje como este no sabemos lo que encontraremos, quizá ni siquiera sabemos lo que buscamos.
Al dejarnos llevar es cuando sucede lo inesperado.
En la falta de certezas es donde surge algo nuevo en el ser humano.
Es en la búsqueda interior donde encontramos a alguien que se convierte en magia. No en la búsqueda exterior.
Antes de todo, tenemos que encontrarnos a nosotros.
La soledad es el lugar perfecto para encontrarse, pero es el peor lugar para quedarse.
Por todo esto, hay ganas de marchar, pero también de regresar.
“Ojalá encuentres lo que estás buscando”
Quizá sea en el proceso y no en el viaje donde lo estamos encontrando…
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